Así lo adelantó en exclusiva a Clarín el fundador, productor y publicista de Rock in Río en todas sus versiones, el brasileño Roberto Medina. Aunque faltan ajustar algunos detalles con el Gobierno de la Ciudad, las negociaciones están más que avanzadas. “La decisión política del Gobierno ya está y la mía también”, enfatizó.

El Rock in Río local tendrá cinco o seis fechas inmediatamente después de la edición brasileña, que comenzará el 13 de septiembre, con lo que ocuparía la última semana de ese mes y la primera de octubre. Medina estimó una inversión de alrededor de US$ 45 millones con la intención de juntar cerca de 100 mil personas por jornada. La idea es rubricar un contrato similar al ejecutado con el megaencuentro en las capitales portuguesa y española: habrá al menos tres ediciones, una cada dos años.

Todavía no hay bandas o músicos confirmados para 2013, tanto en tierra brasileña como en la argentina. Pero Medina promete que el cartel estará a la altura de la historia. Fiel a su formación como publicista, el creador del festival avisó que antes de definir la grilla realizará un sondeo porteño de unos 2.000 casos para sopesar gustos y posibilidades.

“En el cartel que vamos a hacer ahora en Brasil, el 90% estaba en los sondeos. Tenía otras opciones también, pero básicamente está eso. Si quieres un día de heavy metal básicamente vas a estar hablando de AC/DC, Iron Maiden o Metallica; el mainstream. Deben tener el peso para llevar a 100 mil personas. Después hay más oportunidades de poner bandas nuevas. Y, al igual que en Brasil, no va a ser un festival de pop o de heavy: va a haber un día para cada gusto. Se trata de un festival de buena música. El rock es una bandera de comportamiento y el foco es la familia”.

¿Y por qué Buenos Aires, ahora? El fundador habló de cuestiones sentimentales (“Parte de mi familia es argentina, es muy intensa mi relación con ese país”), pero fundamentalmente de una oportunidad: “En Brasil va a haber 300 o 400 mil personas que no van a poder ir a Rock in Río. Ir a Buenos Aires es más barato que ir de San Pablo a Río. Y como vamos a plantear un festival de igual calidad…”.