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Gobierno chileno cierra filas en torno a reforma educativa y ministro

El Gobierno chileno cerró hoy filas en torno al ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, y la reforma educativa, el principal pilar de los cambios propuestos por la presidenta Michelle Bachelet, quien canceló su asistencia a la cumbre del Mercosur para encabezar una reunión urgente del gabinete.

La reunión, celebrada en el palacio presidencial de Cerro Castillo y que duró más de siete horas, supuso un espaldarazo para el titular de Educación, quien en las últimas semanas ha sido blanco de severas criticas por parte de empresarios, la Iglesia católica, el movimiento estudiantil y, especialmente, la oposición derechista.

Al termino del comité político extraordinario, el ministro portavoz, Álvaro Elizalde, reafirmó la postura del Ejecutivo de seguir impulsando la reforma educativa y quitó hierro a la polémica en torno a la figura de Eyzaguirre, cuya franqueza a la hora de hacer declaraciones ha soliviantado a algunos sectores.

"Él está liderando una reforma ambiciosa, una reforma que sin duda es difícil, pero que es imprescindible para resolver los problemas de la educación chilena", declaró Elizalde a los periodistas.

Tras asegurar que el titular de Educación cuenta con el apoyo inequívoco de la presidenta Bachelet, el vocero del Gobierno repuso que "lo que los chilenos piden son menos polémicas y más soluciones a sus problemas", por lo que "el Ejecutivo seguirá concentrado en su esfuerzo por resolverlos".

La reforma a la educación, orientada a mejorar su calidad y otorgar gratuidad en todos sus niveles, es una de las grandes promesas de Michelle Bachelet en su segundo mandato presidencial e intenta recoger las demandas planteadas masivamente por los estudiantes chilenos desde 2011.

"El ministro Eyzaguirre está liderando una reforma ambiciosa, una reforma que sin duda es difícil, pero que es imprescindible para resolver los problemas de la educación chilena", insistió el portavoz del Ejecutivo.

Momentos antes, en un foro empresarial realizado en Santiago, el titular de Educación había defendido los cambios al actual sistema educativo, heredero en gran medida del modelo impuesto durante la dictadura.

La amplia reforma educativa, de la que ya se han elaborado dos proyectos de ley pero aún faltan más aspectos por abordar, ha sido criticada por diversos sectores políticos, incluida la Democracia Cristiana, que forma parte de la coalición de Gobierno.

El ministro admitió que la transformación del sistema educativo chileno se ha convertido en una suerte de "combate".

"No nos sabemos escuchar, esto se ha transformado no en un debate, sino en un combate", dijo Eyzaguirre en su discurso en un acto organizado por el Instituto chileno de Administración Racional de Empresas (Icare).

El titular de Educación aseguró que la reforma es "sumamente compleja", porque toca muchos intereses y distintas visiones sobre el modelo educativo, pero resaltó que es necesaria para mejorar la igualdad de oportunidades en Chile y la calidad de su democracia.

La reforma ha sido criticada por la oposición de derecha y por algunos sectores del oficialismo que se oponen a terminar con el copago en los centros que reciben subvenciones estatales.

El ministro de Educación, que ha sido muy cuestionado estas últimas semanas por realizar algunas declaraciones altisonantes, pidió ante los empresarios un voto de confianza para sacar adelante la reforma.

"He sido un ministro responsable. Más allá de mi falta de diplomacia, que la reconozco, júzguenme por los hechos", dijo Eyzaguirre, quien aseguró que nunca ha impulsado políticas públicas "populistas o basadas en las encuestas".

El objetivo principal de la reforma, insistió, es mejorar la calidad de la enseñanza en Chile, "porque no es posible -dijo- tener calidad para todos con el paradigma actual", heredado en buena medida de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El Gobierno ha enviado ya al Congreso los primeros proyectos de ley orientados a reformar la educación chilena, que se centran en el fin del copago por parte de los padres en establecimientos que perciben subvención estatal, así como en la eliminación del lucro y de los procesos de selección en todos los colegios.

Sin embargo, los estudiantes no están conformes con estas iniciativas, entre otras razones, porque creen que se han diseñado a sus espaldas y que no rompen drásticamente con el modelo vigente.

La presidenta Bachelet ha recogido parte de las demandas de los estudiantes y ha asegurado que los próximos proyectos de ley que se envíen al Congreso considerarán los cambios que estos reclaman.
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