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Rechazados solicitan aumento de matrícula en la UNAM, IPN, UAM, UPN,UACM, ENAH

Aceptados pastorean a rechazados

30 jóvenes que cursan o tienen una carrera apoyan a los que no lograron entrar a las instituciones de educación pública del país.


En la plaza de Santo Domingo se fragua un movimiento encabezado, por primera vez, por jóvenes que rehúsan ser catalogados como ninis.

Más de mil jóvenes pernoctan en 50 casas de campaña rodeados de pancartas y dibujos que exigen a las autoridades una oportunidad para estudiar en alguna de las seis principales universidades públicas del país. Los rechazados tienen entre sus operadores a 30 jóvenes que cursan carreras universitarias o son egresados.

Atzalebi Hernández, estudiante del noveno semestre de Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Letras, es una de las líderes del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior, que desde el pasado jueves se manifiesta frente a las oficinas de la Secretaría de Educación Pública, en el Centro de la Ciudad de México.

Atzalebi se integró a este movimiento desde hace poco más de diez años, cuando eran apenas 14 los jóvenes que se manifestaron afuera de la Facultad de Ciencias al reprobar el examen de admisión.

Desde entonces y año con año, Atzelbi organiza movilizaciones por la ciudad, con la finalidad de obtener más espacios para los más de 200 mil jóvenes que así lo requieren. Este año las protestas parecen intensificarse y fortalecerse, en gran medida gracias al apoyo de otros movimientos.

Javier Sicilia y su Movimiento por la Paz la Justicia y la Dignidad han mostrado a los “rechazados” su solidaridad, invitándolos a todos los mítines que esa organización realiza. Los ex trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas, liderados por Martín Esparza y que tiene un plantón permanente en la plancha del Zócalo, apoyan a los estudiantes en cuestiones operativas y de seguridad, mientras que los de la sección 9 del sindicato de maestros les facilitan el acceso a los sanitarios.

Atzelbi y sus compañeros se han organizado para hacer brigadas de alimentos, guardias nocturnas, limpieza y hasta para ir al baño. Como cualquier organismo cuentan con comisiones, todas ellas encabezadas por líderes que tienen estudios universitarios y aunque no son muchas, las comisiones de diálogo, arte y cultura, comunicación, listas y hasta de finanzas han fortalecido a este movimiento.

En próximos meses, los excluidos formarán una comisión integrada por padres de familia que apoyan la labor de los jóvenes y esperan un espacio para sus hijos en las universidades públicas del país.

Desde el jueves, los que integran este movimiento comparten sus experiencias, conflictos y pruebas en el camino a una oportunidad. El movimiento se integra con personas de todos los estados, como Diego, quien hace unos años y con tres mil pesos en la bolsa se sumó al movimiento luego de ser rechazado en la UNAM y tras hacer un largo viaje desde Matamoros, Tamaulipas.

Como Diego, la Universidad Nacional Autónoma de México rechazó a 91 por ciento de los jóvenes que hicieron el examen de admisión. Algo similar ocurrió en el Instituto Politécnico Nacional, donde 66 mil 400 de los 90 mil 600 jóvenes que hicieron el examen quedaron fuera. Mientras que la Universidad Autónoma Metropolitana rechazó a 70 mil 350 jóvenes de los 82 mil 294, es decir, 85.5 por ciento.

Atzelbi dijo a MILENIO Diario no aceptar que instituciones como la UNAM se unan con las autoridades para formular una ley de seguridad y no lo hagan para reformular una ley de educación.

Las demandas de este grupo juvenil están orientadas a todos los niveles de gobierno y solicitan se garantice la educación media superior y superior a todos los jóvenes que así lo soliciten, siempre y cuando hayan concluido sus estudios de bachillerato.

Solicitan aumento de la matrícula en la UNAM, IPN, UAM, UPN,UACM, ENAH, así como la construcción de nuevas instituciones educativas. Piden que se cancele el examen de admisión como mecanismo de ingreso y exigen se diseñe un nuevo procedimiento de admisión.

En lo que eso ocurre, los excluidos permanecerán en el plantón y en sintonía con movimientos similares en Francia y España con algunas diferencias: en México a los rechazados los apoyan los aceptados. (milenio.com)
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