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HISTORIA José Manuel de la Sota (BIOGRAFÍA)

José Manuel de la Sota (n. Córdoba, 28 de noviembre de 1949) es un abogado y político argentino, perteneciente al Partido Justicialista. Fue uno de los promotores del movimiento conocido como "Renovación peronista" en la década de 1980. Fue Diputado Nacional por Córdoba, Embajador en Brasil, Senador Nacional por Córdoba y Gobernador de la provincia de Córdoba desde diciembre de 1999 hasta el 2007, reelecto en 2003 y en 2011.

Cursó sus estudios superiores en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba, donde se recibió de abogado y se desempeñó como docente.


Primeros años

Recién egresado de la Facultad de Derecho, de la Sota se sumó a la Agrupación de Abogados Peronistas. Integraban la agrupación, además del propio de la Sota, Hugo Lafranconi (h), Enrique Ashber, Teodoro Funes (h) y el entrerriano Jorge Busti. Se dedicaban a sacar de las comisarías y los cuarteles a militantes peronistas presos por sus actividades proselitistas.

En 1972, se casó con Silvia Zanichelli, hija del ex gobernador Zanichelli.

Al año siguiente, el justicialista Juan Carlos Avalos es elegido Intendente de Córdoba. De la Sota es designado Secretario administrativo del Concejo Deliberante de Córdoba por el titular del cuerpo, Miguel Flores.

Al poco tiempo, las divisiones internas en el peronismo de la capital cordobesa y la mala salud determinaron la salida de Avalos y su reemplazo por el Concejal Flores, amigo y aliado del gobernador Obregón Cano. El derrocamiento de éste, avalado por el poder central, produjo la salida de Flores. El 14 de marzo de 1975 José Domingo Coronel asumió la intendencia de Córdoba y designó a De la Sota secretario de Gobierno.

El golpe de Estado de marzo de 1976 frenó la carrera de todos esos hombres y golpeó duramente a la juventud peronista de Córdoba que integraba José Manuel de la Sota.

Retorno de la democracia

Hacia 1983 el peronismo de Córdoba reconocía la existencia de diferentes agrupaciones internas. El movimiento obrero, identificado mayoritariamente con el peronismo, también estaba dividido en la Confederación General del Trabajo (CGT) -Delegación Córdoba– “Chacabuco” y “Rodríguez Peña”, como así también había dos delegaciones de las 62 Organizaciones que respondían a una y otra central sindical.

Para definir las candidaturas se realizaron elecciones internas, en las cuales obtuvieron el primer y el segundo lugar respectivamente Raúl Bercovich Rodríguez y José Manuel de la Sota.

La fórmula de gobernador y vice fue definida por el Congreso partidario provincial y se conformó por el ganador en las internas, Raúl Bercovich Rodríguez; el segundo término de la fórmula se reservó -siguiendo una práctica usual en el peronismo- a un hombre perteneciente a la rama sindical, correspondiendo en este caso a Alejo Simó, ex dirigente de la Unión Obrera Metalúgica local.

La candidatura a intendente correspondió a quien había obtenido el segundo lugar en las internas: José Manuel de la Sota.

En la elección del 30 de octubre de 1983, fue derrotado ampliamente por el radical Ramón Mestre.

El peronismo renovador

Si bien el impacto de la derrota de 1983 fue fuerte, no hubo cuestionamientos importantes -a lo largo de 1984- hacia la dirigencia del partido, y los principales líderes del peronismo de Córdoba mantuvieron una relativa unidad. Existía un generalizado reconocimiento hacia la figura de Bercovich Rodríguez: era un dirigente de amplia trayectoria y se consideraban importantes sus esfuerzos para lograr la unidad del peronismo de Córdoba.

En el marco del creciente conflicto entre la ortodoxia y la renovación que se desarrollaba a nivel nacional, y que tenía como principales actores a los peronistas de la provincia de Buenos Aires, en Córdoba se fueron definiendo las posiciones. De la Sota se vinculó con la renovación al tiempo que Bercovich Rodríguez mantuvo una posición ambigua; fue presidente del Congreso de Río Hondo pero también mantuvo contactos importantes con la dirigencia oficial del partido consagrada en el Teatro Odeón y posteriormente con la que resultó del Congreso de La Pampa. De la Sota fue Secretario general de su partido elegido por la Renovación Peronista en Río Hondo.

El partido se dividió a tal punto, que acabó intervenido. En ese marco, las elecciones parlamentarias del 3 de noviembre de 1985 significaron un nuevo fracaso para el Justicialismo. A nivel provincial la U.C.R. obtuvo el 51,55% mientras que el FREJULI obtuvo el 35,09% del total de los sufragios. En el departamento capital los porcentajes fueron similares. Resultaron electos diputados nacionales Raúl Bercovich Rodríguez, José Manuel de la Sota, Ricardo Rojas y Enrique Sella.

Esta derrota precipitó la conformación de la corriente opositora a la conducción oficial del partido. En febrero de 1986 se constituyó en Córdoba la corriente renovadora como línea interna del Partido Justicialista. Impulsaban la “urgente normalización del P.J. de la provincia, mediante elecciones que garanticen en forma absoluta e irrestricta el respeto de la voluntad de los afiliados.” Asimismo se conformó el bloque del peronismo renovador en la Cámara de Diputados de la provincia.

La intervención manifestó la voluntad de llevar adelante la normalización del partido, para lo cual sancionó, en 1986, una nueva Carta Orgánica y anunció el llamado a elecciones internas. Las elecciones internas fueron convocadas entre agosto y noviembre de 1986 en cuatro oportunidades y, por diferentes motivos, fueron aplazadas; lo cual generó la opinión -entre los renovadores- de que la intervención pretendía perpetuarse en el tiempo y que ella misma era un obstáculo para la normalización partidaria.

La realización de una elección representó la oportunidad para confrontar la relación de fuerzas. El gobierno de la provincia impulsó en 1986 la reforma de la Constitución provincial, razón por la cual se convocó a la elección de convencionales constituyentes para el 14 de diciembre de ese año. En ese momento existía una amplia identificación entre la intervención del partido, ejercida por Alberto Serú García, y el sector de Bercovich Rodríguez, y las relaciones entre éstos -que constituían el oficialismo del partido- con los renovadores eran cada vez más tensas.

El peronismo renovador decidió presentarse a las elecciones al margen del Partido Justicialista oficial y conformó una alianza con la Democracia Cristiana. De la Sota explicó este hecho de la siguiente manera: “Los hombres y mujeres de la renovación nunca tratamos de fracturar al peronismo, sino que hemos buscado alternativas diferentes cuando se nos ha negado el camino de los comicios”.

La U.C.R. ganó con comodidad las elecciones: obtuvo el 42,7% de los sufragios. El frente Democracia Cristiana-Peronismo Renovador se ubicó en el segundo lugar con el 24,8% de los votos y el Partido Justicialista obtuvo el tercer puesto con el 17,7%.

Esta derrota marcó el ocaso del sector ortodoxo y la conformación de una nueva coalición dominante, integrada por hombres de la renovación. Ante estos resultados el interventor del partido, Alberto Serú García, presentó su renuncia y José Manuel de la Sota exigió la conformación de una junta electoral partidaria imparcial para que convocara a comicios internos a principios de 1987. Asimismo se produjo un traspaso de miembros de la ortodoxia a la renovación. En efecto, una cantidad importante de convencionales constituyentes elegidos por el P.J. figuraban poco tiempo después en el elenco renovador.

MÁS INFORMACIÓN:
http://es.wikipedia.org/wiki/José_Manuel_de_la_Sota
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